SE ACABÓ EL COLEGIO

Unos van y otros vienen, todos los cursos se tornan aparentemente rutinarios. Sin embargo, si miramos más detenidamente cada momento nos damos cuenta que es único e irrepetible, lleno de vida y muchos de ellos, aquellos vividos con más pasión, inolvidables. Y así ha sido mi paso como madre por este centro de educación infantil y primaria, inolvidable.

En mi memoria guardo el día en que dejé al mayor de mis niños en la puerta del colegio por primera vez, lleno de emociones, curiosidades, nerviosismo, alegría…  El tiempo ha pasado y han sido mis dos hijos los que pasaron por este centro. Cada uno ha cumplido su objetivo al pasar por aquí  y por eso es un buen momento para mostrar agradecimiento a quienes les han acompañado, guiado y dirigido en ese camino.

La gratitud es la memoria del corazón y desde el corazón les doy las gracias a todos los profesores por haberse ocupado de mis hijos más allá de instruirles, por regañarles y ser duros cuando no hicieron las cosas bien, por limpiar sus lágrimas, cuidarles y aconsejarles, por motivarles a salir adelante y por enseñarles a no solo pensar en grande, sino en ¡ser grandes!.

Agradecida no solo por todo lo que habéis dado a mis hijos, sino también todo lo que como madre me habéis dado, por haberme permitido compartir con vosotros esta etapa tan importante de la vida de mis hijos, y no solo los míos, porque me he sentido madre de todos, incluso como ellos me decían una seño más.

Gracias por hacerme partícipe de vuestros proyectos, de vuestros sueños y de vuestras luchas. Gracias por compartir buenos y malos momentos, por dejarme compartir con todas aquellas personas que dan vida al centro, por compartir las experiencias que aquí se respiran, y sentir los cambios que se han producido a nivel educativo en tan solo estos pocos años.

Muchas gracias por vuestro cariño, sabiduría, sonrisas, lágrimas, creatividad y pasión tanto dentro como fuera del aula. Puede que el mundo no os aplauda y valore pero hay que reconocer que sois los profesionales más importantes de la sociedad.

Me voy con la garganta atravesada por un nudo, pero con la satisfacción de haber ganado en educación para mis hijos, en desarrollo personal propio, en experiencia de vida y en amigos.

 

«Donde el camino comienza y el amor nunca termina»

 

Leave a Reply

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.