EMOENTRENAMIENTO PERSONAL

 

Tengo una especie de angustia permanente. Un nudo en la garganta. Un hueco en el estómago.

Me siento solo. Perdido y sin rumbo. No me apetece hacer nada. No tengo sueños ni ilusiones. No veo una buena razón para continuar.

No me encuentro bien conmigo mismo, siempre estoy a la defensiva, enfadado. No es la vida que esperaba tener.

Nadie me entiende, no encajo en ningún sitio.

No llego a ser yo mismo.

No consigo los objetivos que me planteo por más que lo intento, no se que es lo que no estoy haciendo bien…

Desorientado, voy a mi primera cita, me doy cuenta de que esto no va a ser una sesión normal, que no hay formato al uso que se le parezca y que por mucho que lo intente no puedo comparar.

Empezamos a jugar, hacer simulaciones, dinámicas y ellas empiezan a sacar a la luz como soy. Es raro, porque nunca me vi de esa manera.

Los días pasan y empiezo a ver cada vez mejor que hay situaciones en mi vida
en las que podría haber aprendido y compartido si me hubiera gestionado mejor,
si hubiese conocido esto antes. No es resignación, ni aceptación, es capacidad de encarar con optimismo inteligente el futuro.

No es fácil trabajar cosas duras, pero yo lo miro en positivo y creo que
más duro sería no haberlas ni tan siquiera planteado.

Así es la Inteligencia Emocional, un enfoque novedoso y útil pero disruptivo, ya
no podrás vivir sin ella. El camino es complicado, pero lleva a la plenitud, a la
transformación, a la felicidad.

El emoentrenamiento personal es tu regalo, es subir y bajar, romper y enmendar, son
emociones, es cambio.