Claves de la Adolescencia

LA ADOLESCENCIA

De pequeños te lo cuentan todo, y llega un día que dejan de contarte todo…Te miran con otra mirada, aparecen otros gestos y te responden de otra manera.

La adolescencia es una etapa de muchos cambios, tanto físicos como emocionales, y estos cambios pueden modificar la relación que tenéis con vuestro hijo/a.

En algunas ocasiones las relaciones entre hermanos y hermanas pueden empeorar cuando llega la adolescencia. Es importante que evitéis aumentar la rivalidad entre ellos estableciendo comparaciones o dando un trato de favor a alguno.

Lo que ocurra en este momento, dependerá en gran parte de las relaciones que existían durante la infancia. Si estas eran positivas, lo más probable es que tras la adolescencia, las relación con vuestros hijos e hijas sigan siendo positivas.

No es una situación fácil de gestionar porque ni ellos mismos saben por qué hacen las cosas que hacen.

Es una responsabilidad aprender de esta etapa. Qué les pasa y por qué, qué podemos hacer y cómo hacerlo. Cuentas con muchos recursos para apoyarte, hoy en día hay muy buenos libros que nos guían en esta etapa.

Los padres somos los que más le queremos y los que más les tenemos que educar. Los únicos que le querremos de forma incondicional y los que más le vamos a amargar su vida con las normas y los límites.

LA FUNCIÓN DE LOS PADRES

Función afectiva: Lo único que traumatiza a un niño/adolescente es que no se le demuestre cariño.  Hay que interesarse por ellos. Por ejemplo, haciéndoles preguntas de cómo les ha ido, teniendo presente que es más para demostrar el cariño que les tenemos que por obtener respuestas, que siempre serán monosilábicas y escuetas. Y no más de tres o cuatro preguntas, no se trata de interrogarlos, porque se sentirán invadidos.

CLAVE 1: Demostrarles cariño e interés.

Función educadora: consiste en establecer normas, limites, responsabilidades, llenarles su mochila de herramientas para poder funcionar en la vida. La única responsabilidad de un adolescente no puede ser estudiar.

Clave 2.- Darle responsabilidades

No se puede proteger a los hijos para la vida, hay que prepararlos para ella. Si sobreprotegéis nunca aprenderán a resolver sus problemas de forma independiente y no crecerán como personas autónomas.

No se puede ser amigo de los hijos. No es compatible ser cómplices con la función de educar.

Los padres somos la autoridad en sus vidas por eso nos desafían, ese es nuestro rol. Es parte de educar a un hijo.

LA ADOLESCENCIA ES UN CICLO EVOLUTIVO

Tiene un principio y un final. Se termina… dura entre 5 y 6 años.

A partir de los 10 años empiezan a sentir la necesidad de andar solos. Que es cuando empiezan: «que pesada, quita, no me agobies..». Pero no hay que dejarlos andar solos, porque no saben aun andar solos, si los dejamos solos traerán el conflicto.

No todos los adolescentes son iguales, está el extremo rebelde que quieren hacer lo que les da la gana discutiéndolo todo. Y en el extremo opuesto están los sutiles, que te dan la razón siempre y luego hacen lo que les da la gana. Cada hijo es diferente pero  todos quieren hacer lo que les dé la gana.

No hay que dejarles, hay que guiarles. Que es lo complicado.

CAMBIOS:

1º FÍSICO: empieza la pubertad, cambios hormonales y físicos. Les agobia mucho lo físico, porque no pueden controlarlo. Muchas veces no les gusta su cuerpo.

Se comparan con otros y están pendiente de sí mismo, del que le mira, de lo que le dijo o lo que le quiero decir. Están tan pendientes de ellos mismos, de sus cambios que no se dan cuenta de lo que pasa a su alrededor.

2º EMOCIONAL: hay una inestabilidad emocional. A veces están contentos y a veces tristes. Ellos lo notan y les da inseguridad estos cambios de humor.

Parecen estar siempre cansados. Esta fatiga suele atribuirse a cambios hormonales, que les altera el ritmo de sueño. Si además sumamos la gran cantidad de tiempo que dedican por las noches a los videojuegos, a la televisión, al teléfono o a internet. Esto propicia que muchos jóvenes solo duerman entre cuatro y cinco horas al día, lo que influye de manera determinante en sus drásticos cambios emocionales.

3º REFERENTE: dejan de ser los padres para ser los amigos, estos serán lo más importante. Los padres pasan a tercer o cuarto plano. Los adolescentes dependen más de la opinión de sus amigos que de la de sus padres.

Las buenas relaciones de amistad les da seguridad y satisfacción. Necesitan a los amigos porque esta es una fuente imprescindible de autoestima para los hijos.

Es la primera vez que eligen por amor. Es la primera experiencia por elección, yo elijo y me eligen, como amigo.

CRISIS DE IDENTIDAD

¿Y ahora que soy? Cambios físicos, cambios emocionales, inseguridades, necesidad de pertenencia a un grupo….Durante la adolescencia se desarrolla la búsqueda de ¿quién soy?.

Búsqueda de autonomía: poder decidir, la capacidad de actuar libremente y de elegir nuestras opciones.

Búsqueda de independencia: hacer las cosas por sí mismo sin depender de los demás.

Lo cierto es que los jóvenes de esta edad alcanzan conclusiones del mismo modo que los adultos. Su problema es que no han adquirido la suficiente capacidad de coordinación entre lo que piensan y lo que hacen. 

CONDUCTA PARADÓJICA:  te digo una cosa pero quiero otra.

No me agobies, pero no me olvides.

No me preguntes, pero interésate por mí.

No vayas a verme, pero estate allí.

Ignórame, pero estate presente.

No me toques, pero quiéreme.

No me corrijas, pero oriéntame.

No podemos hacer caso de lo que dicen. Lo que hay que hacer caso es a lo emocional. Nos necesitan.

CLAVE 3: Hacer caso de lo emocional.

PROCESO DE AUTOAFIRMACIÓN

En casa son diferentes a cuando están en la calle. Porque es donde tienen que hacer el proceso de autoafirmación. En la calle tienen miedo a que los rechacen, pero nosotros nunca los vamos a rechazar. Por eso lo tienen que discutir todo, para sentir su personalidad fuerte. Necesitan discutir para contrastar, para entrenar. Lo que hará de ellos un adulto más seguro.

Vivir con un adolescente en casa hace daño. Nos duele, tenemos que tenerlo claro, porque hagan lo que hagan vamos a seguir queriéndolos.

NEGOCIAR

Lo único que tienen claro es que no son unos niños. Por lo tanto no podemos hablarles como a un niño. Papa y mamá tienen que cambiar, hablarle de otra manera, y escucharlo, ceder a veces un poco. Aunque los escuchemos sabemos que su opinión es inmadura,  pero no se puede imponer.

CLAVE 4: Establecer normas, límites y consecuencias negociando.

Negociar a largo plazo porque si no agota. Hay que mantener la pauta y si no cumple tener claras las consecuencias.

Establecer normas y límites claros, razonados y justificados es fundamental para evitar que vuestros hijos e hijas sientan confusión y desorientación.  Son esos límites los que hay que negociar. Por ejemplo, si la norma es que durante el periodo escolar solo se sale los fines de semana,  los limites y las consecuencias las negociamos (donde, hasta que hora, si no cumples que pasa…)

Las medidas disciplinarias funcionan mejor cuando hay cariño.

CLAVE 5: Hablar con ellos.

TIPOS DE COMUNICACIÓN CON EL ADOLESCENTE

Afectiva: cuando son ellos los que necesitan hablar con nosotros. No les preguntes, escúchales. Ellos regulan la conversación. Eso es mágico, cuando ellos quieren no te lo puedes perder. Cuando tu hijo/a quiera hablar contigo, deja lo que estés haciendo y escucha con atención. Pasa muy esporádicamente y nuestro papel solo debe ser el de escuchar. Si empezamos a hacer preguntas directas se cierran.

Efectiva:  cuando somos nosotros lo que queremos hablar.  Ellos hacen como que no te escuchan pero si lo hacen. No hay dialogo.  Te responden con monosílabos: «Si, no, ya los sé, pesada…» No esperes que te contesten como un adulto. Ellos se sienten invadidos y se cierran. Hay que ser concretos y concisos, no debemos alargarnos mucho porque desconectan y deja de ser efectiva.

Superficial: cotilleos de la vida, música, deporte, ropa, youtubers, videojuegos hobbies, cine, series. Conocer temas de interés para ellos y sacar el tema de conversación significa para ellos que pueden hablar con sus padres. Es de lo que más se debe hablar.

Debes procurar no hablar con él/ella sólo para juzgarlo/a, criticarlo/a y hacerle ver los errores que comete; es importante hablar de cosas positivas, de sus gustos e intereses, de lo que esperan del futuro, etc.

Hay que seleccionar porque enfadarse. Por todo no vale la pena enfadarse. Ellos no se agotan, nos  agotamos nosotros.

EN RESUMEN, ES NORMAL:

  • Que planten cara
  • Que pasen de nosotros
  • Que fluctúen de la exaltación a la tristeza.
  • La flojera, van pasivos a su aire.
  • Quieren disfrutar, experimentar, no pensar.
  • Son inconstantes.
  • Se sienten que lo saben todo.
  • Se sienten invulnerables.
  • Necesidad de demostrar que existe, hacen ruido, necesitan no pasar desapercibidos.
  • Bajan las notas por las interferencias emocionales.
  • No debemos proponerles metas irreales, sino poco a poco, pequeñas metas.
  • No hay que desanimarles. No vas a conseguir nada. Hay que confiar en ellos, animarles diciéndoles «claro que lo puedes conseguir».

MAMA Y PAPÁ TAMBIEN PODEIS CONSEGUIRLO!!!

2 Comments

  1. Eva Rosario

    noviembre 12, 2019 at 9:41 am

    Un excelente artículo, explicado con mucha claridad y una guía muy práctica para seguir. Me alegra mucho que lo hayas publicado.
    Gracias Elizabeth, un fuerte abrazo.

    1. elizabeth

      diciembre 12, 2019 at 8:59 am

      Gracias Eva. Otro fuerte abrazo para ti.

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